Audiología ocupacional
Ruido y solventes: por qué conviene vigilarlos juntos
En muchas plantas, el programa de conservación auditiva mide el ruido y se queda ahí. Pero en una planta de extracción de aceites el mismo trabajador también puede respirar solventes durante la jornada. La pregunta es si los dos agentes, juntos, dañan más que cada uno por separado, y qué cambia en la vigilancia si la respuesta es sí.
Qué dice la evidencia
Un metaanálisis de 2023 (Ren y colaboradores) reunió 22 estudios con 9.948 trabajadores. La hipoacusia alcanzó 43,7 % entre quienes solo estaban expuestos a ruido y 41,3 % entre quienes solo manejaban solventes. Subió a 53,6 % cuando las dos exposiciones coincidían. El riesgo fue 1,76 veces mayor que con ruido solo y 2,02 veces mayor que con solventes solos. El desplazamiento del umbral se concentró entre 3 y 8 kHz, con su punto máximo en 6 kHz.
Hipoacusia según la exposición
Otro trabajo estimó que cerca del 7 % de los trabajadores de Estados Unidos vive esa doble exposición (Masterson y colaboradores, 2025). Y una evaluación en molinos de aceite de palma señaló unidades de trabajo con riesgo significativo, como calderas, soldadura y laboratorio. La causa no era solo el agente químico: pesaban el ruido alto, los controles de ingeniería insuficientes y el mal uso del equipo de protección (Roslan y Md Said, 2024).
Lo que todavía no está resuelto
Conviene no exagerar, porque la evidencia no pesa igual en todos los puntos.
- No todos los solventes son iguales. El tolueno y el estireno se consideran ototóxicos confirmados. El n-hexano, usado en la extracción, apenas llega a “posiblemente ototóxico”, sin evidencia convincente de que cause hipoacusia por sí solo (Vyskocil y colaboradores, 2012).
- La sinergia está mejor demostrada en animales. Se ha visto con ruido de impulso en modelos animales. Es menos claro qué ocurre cuando se respetan los límites de exposición vigentes (Cary-Clarke y colaboradores, 2025).
- El metaanálisis muestra asociación, no causalidad. Casi todos sus estudios son transversales y muy heterogéneos. Las prevalencias que reporta pueden ser más altas que las de una planta con controles funcionando.
Nada de esto lleva a descartar la vigilancia. Cambia su enfoque: no se vigila el n-hexano como causa comprobada, sino la coexposición como condición de riesgo. El hexano sirve de trazador del área de extracción, y el tolueno y el xileno, con respaldo más firme, entran al monitoreo.
En Colombia hay base normativa para hacerlo. El Decreto 1072 de 2015 exige identificar los peligros de forma continua, y el Decreto 1477 de 2014 reconoce la hipoacusia neurosensorial como enfermedad laboral, con el ruido y los solventes orgánicos entre sus agentes.
Un supuesto de trabajo: cómo se vería la vigilancia
Para ver cómo se aplica, tomemos como supuesto una planta de extracción de aceites con 148 trabajadores. Las cifras que siguen son de ejemplo y sirven para mostrar el cálculo. De esos 148, 120 trabajan en prensado, extracción y desolventización. Los 28 restantes son personal administrativo y sirven de grupo de comparación.
Quién se considera expuesto. El trabajador con al menos un año en el cargo que registre ruido de 85 dB(A) o más en promedio de 8 horas, por dosimetría (Resolución 1792 de 1990), o solventes por encima del 50 % del valor límite de la ACGIH, es decir, 50 ppm para n-hexano, 20 ppm para tolueno y 100 ppm para xileno. Se baja el umbral a la mitad a propósito: esos límites se calcularon para cada agente por separado, sin ruido.
Qué se considera un caso. Un desplazamiento del umbral de 10 dB o más en el promedio de 3, 4 y 6 kHz respecto de la audiometría basal, confirmado en una segunda audiometría tras 14 horas sin exposición y sin otra causa otológica. El criterio clásico promedia 2, 3 y 4 kHz y está pensado para ruido puro. Aquí se ajusta a 3, 4 y 6 kHz porque en coexposición el daño se concentra ahí. Se excluye el 8 kHz porque la presbiacusia aumenta la variabilidad.
Ruta del sistema de vigilancia
- Selección del eventoRuido de 85 dB(A) o más, junto con solventes ototóxicos.
- Caracterización del casoExposición definida y desplazamiento de 10 dB en 3, 4 y 6 kHz.
- Recolección de informaciónAudiometría, dosimetría, solventes, DPOAE y síntomas.
- Medidas epidemiológicasPrevalencia, incidencia y razón de prevalencias.
- Baremos y accionesAlerta alta, rutinaria o baja, con medidas para cada nivel.
Los resultados reajustan la periodicidad, los cortes y el alcance de la recolección. El ciclo se reinicia.
Cómo se recolecta la información
| Fuente | Periodicidad |
|---|---|
| Audiometría tonal (ingreso, periódica, retiro) | Anual |
| Emisiones otoacústicas (DPOAE), en el subgrupo con coexposición | Anual |
| Dosimetría y sonometría | Semestral y ante cambios de proceso |
| Monitoreo de solventes | Semestral |
| Autorreporte de síntomas | Anual |
Las emisiones otoacústicas evalúan las células ciliadas externas, que son las primeras en sufrir el daño. Pueden mostrar estrés coclear cuando la audiometría todavía sale normal. Se usan como tamizaje temprano, no como prueba diagnóstica: una emisión alterada indica a quién vigilar más de cerca, y la audiometría sigue siendo la prueba de referencia para calificar un caso.
Cómo se miden los resultados
- Prevalencia: casos existentes entre el total de expuestos.
- Incidencia acumulada: casos nuevos del periodo entre los trabajadores en riesgo al inicio.
- Razón de prevalencias (RP): prevalencia en coexpuestos dividida por la de expuestos solo a ruido.
Ejemplo de cálculo, con cifras supuestas: de 120 expuestos, 18 cumplen la definición de caso, lo que da una prevalencia de 15 %. Seis son casos nuevos del último año, una incidencia de 5 %. Si el grupo expuesto solo a ruido tuviera 10 % de prevalencia, la RP sería 1,5.
| Nivel | Criterio | Qué activa |
|---|---|---|
| Alerta alta | Prevalencia de 15 % o más, incidencia de 5 % o más, o RP de 1,5 o más | Intervención inmediata |
| Vigilancia rutinaria | Prevalencia entre 5 % y 15 % | Seguimiento activo |
| Baja prevalencia | Prevalencia menor de 5 % | Vigilancia pasiva |
Estos cortes son valores de partida. Se revisan cada dos años con los datos que la propia empresa acumule.
Qué se hace con los resultados
- Promocionales: capacitación en autocuidado auditivo y escucha segura, dentro y fuera del trabajo.
- Preventivas: rotación de puestos, protección auditiva y respiratoria con ajuste verificado, y sustitución progresiva del solvente por alternativas de menor ototoxicidad.
- Correctivas: encerramiento acústico de las prensas, extracción localizada de vapores, reubicación sin pérdida salarial, manejo médico-audiológico y reporte a la ARL como presunta enfermedad laboral.
Desde la consulta. He visto lo que hace una hipoacusia neurosensorial mucho antes de que aparezca en un indicador. La conversación con la familia se vuelve un esfuerzo, el trabajador empieza a evitar las reuniones donde hay ruido de fondo y puede dejar de oír una alarma en planta, lo que lo hace más vulnerable a un accidente. Por eso importan dos reglas de ética. Los resultados individuales se entregan en consejería personal, no en listados que circulan por la empresa, bajo la Ley 1581 de 2012. Y ningún resultado audiológico sirve como causal de desvinculación, porque quien teme perder el empleo por una audiometría deja de asistir.
Límites del sistema
- La dosimetría personal promedia la jornada y no registra bien los picos de ruido de impulso, justo donde la sinergia está mejor demostrada. Se compensa con el registro de niveles pico en la sonometría.
- Las emisiones otoacústicas no detectan sinaptopatía coclear. Una emisión normal tranquiliza, pero no descarta daño en la vía auditiva.
- El efecto del trabajador sano distorsiona las cifras: quien empieza a perder audición tiende a salir del área expuesta. Por eso las audiometrías de retiro se analizan como una cohorte aparte.
Para el control de calidad se audita la base cada semestre: al menos 95 % de las audiometrías programadas, calibración vigente de los equipos y coincidencia entre el área registrada y la nómina.
Referencias
- Cary-Clarke, R., Nguyen, L. T., & Ramkissoon, C. (2025). Occupational co-exposures to noise and chemicals: Review of evidence and regulatory perspective. Work and Health, 1(1), 4. https://doi.org/10.53941/wah.2025.100004
- Masterson, E. A., Morata, T. C., & Themann, C. L. (2025). Prevalence of ototoxic chemical exposure, noise exposure and hearing difficulty among workers in the United States, 2023. Journal of Occupational and Environmental Medicine, 67(10), 785–797. https://doi.org/10.1097/JOM.0000000000003445
- Narne, V. K. y colaboradores (2026). Occupational dental noise and early cochlear changes: Evidence from distortion product oto-acoustic emissions in young dentists. Healthcare, 14(7), 886. https://doi.org/10.3390/healthcare14070886
- Ren, J., Xie, H., Hu, Y., Hong, Y., Zou, H., & Gao, X. (2023). Occupational hearing loss associated with the combined exposure of solvents and noise: A systematic review and meta-analysis. Safety, 9(4), 71. https://doi.org/10.3390/safety9040071
- Roslan, N., & Md Said, M. S. (2024). Chemical health risk assessment and evaluation of risk toward ototoxicants among workers at palm oil mills. ACS Chemical Health & Safety, 31(3), 202–216. https://doi.org/10.1021/acs.chas.3c00090
- Vyskocil, A. y colaboradores (2012). A weight of evidence approach for the assessment of the ototoxic potential of industrial chemicals. Toxicology and Industrial Health, 28(9), 796–819. https://doi.org/10.1177/0748233711425067
- Colombia, Ministerio de Trabajo y Ministerio de Salud (1990). Resolución 1792 de 1990.
- Colombia, Ministerio del Trabajo (2014). Decreto 1477 de 2014, Tabla de Enfermedades Laborales.
- Colombia, Ministerio del Trabajo (2015). Decreto 1072 de 2015.
- Colombia, Congreso de la República (2012). Ley 1581 de 2012.
- Ministerio de la Protección Social (2007). Guía de atención integral basada en la evidencia para hipoacusia neurosensorial inducida por ruido en el lugar de trabajo (GATI-HNIR).
¿Esto aplica a su empresa?
Si en su planta hay coexposición a ruido y solventes y quiere revisar cómo se vigila hoy, puede escribirme. Es una conversación para ver qué hay y qué falta, sin compromiso.